Juana Rivadeneyra de Bravo: rol femenino diferente (3a. Parte)

Ya con suficientes recursos económicos, los Bravo se trasladaron de Cosautlán a Teocelo. En ese lugar, Esteban Bravo contrajo matrimonio con Juana Rivadeneyra. Poco tiempo después, se mudaron a  Coatepec.

Iglesia de la Asunción
               Fondo Germán Cortés Jiménez

            Cuando se establecieron en esa población compraron a la familia Contreras la casa ubicada en la calle de Zaragoza, Por entonces la casa era de una sola planta, pero estando deteriorada la derrumbaron y construyeron la magnífica construcción de dos pisos que hoy, es sede la Escuela Secundaria Joaquín Ramírez Cabañas.[1]
 
Calle de Zaragoza. A lado izquierdo, la casa de la familia Bravo.
Fondo Soledad García Sánchez


 De la unión  Bravo Rivadeneyra nacieron 5 hijos Rosa, Clotilde, Enriqueta, Ángel y Luz. [2] Lo que significó que dentro del núcleo familiar únicamente hubiera un hijo varón.

El 24 de septiembre de 1887 el núcleo familiar sufrió una gran pérdida,  al fallecer  el activo y acaudalado comerciante Esteban Bravo, quien fue sepultado en Coatepec. En la capilla existe una placa de mármol que registraba la fecha de ese deceso, al igual que la de Rosa, la hija primogénita que falleció el 23 de julio de 1890. [3]

Lápida de Esteban Bravo

De los otros hijos, Enriqueta se casó con Manuel Sánchez Rebolledo, propietario de la Hacienda de Santa Rosa en Teocelo.[4]  Finca  de las más prósperas en la región, pues al pie  se situaba la estación del ferrocarril  conocido con el nombre del Piojito, que a partir del 1 de mayo de 1898 enlazaba las poblaciones de Teocelo con Jalapa a través de Coatepec. Este medio de transporte fue aprovechado por la familia Sánchez para comercializar hacia el exterior los valiosos productos de la hacienda: café, azúcar, piloncillo,  naranja de varias clases,  ron,  puros que se embazaban en cajas de cedro y otros productos como la seda. El propietario estuvo interesado en introducir maquinaria moderna a fin de lograr una mejor calidad de productos, e incluso instaló sistema de riego en las plantaciones mediante el uso de energía eléctrica.[5]

Con ese enlace,  la familia Bravo Rivadeneyra acrecentaba su fortuna y prestigio. Sin embargo no todos siguieron el mismo rol. Ángel el hijo penúltimo:

se unió con una señora de economía pobre  (Leonor Ramírez) y no fue admitido en la familia. La señora era originaria de Teocelo. Tuvieron 6 hijos.[6]

Como era de advertirse  Juana Rivadeneya de Bravo quien desde 1887 había tomado las riendas del núcleo familiar estuvo en desacuerdo con esa situación, que consideraba no daba lustre al apellido y al contrario lo demeritaba.   




[1] Ibíd.
[2] Archivo Notarial de Jalapa, Testamento de Juana Rivadeneyra de Bravo, 22 de mayo de 1903, f.178.
[3] Panteón Municipal de Coatepec, Ver, capilla de la familia Bravo.
[4] Manuel Izaguirre en entrevista de 22 de enero de 2010 mencionó que el nombre de Santa Rosa fue impuesto en honor  de Rosa Bravo Rivadeneyra.
[5] Entrevista al cronista de Teocelo, Antonio Homero Jiménez, 9 de febrero de 2010.
[6] Entrevista Amado Manuel Izaguirre, 22 de enero de 2010. Los hijos fueron Armando, Alfonso, Enriqueta, Alicia y Estela.