Juan Clímaco y la invasión estadounidense.

Juan Clímaco Rebolledo en el mural de la historia coatepecana, realizado por el ilustre pintor Melchor Peredo. 


   En marzo de 1847, las tropas estadounidenses abatieron al ejercito mexicano en la batalla de Cerro Gordo. Tras la derrota, los Voluntarios de la Guardia Nacional de Coatepec al mando de Juan Clímaco Rebolledo, permanecieron tres días en el área auxiliando a los heridos para, posteriormente, enviarlos a Coatepec, donde los vecinos les curaron. Reorganizado, Clímaco fue al encuentro del presidente Santa Anna, recibiendo de este el grado de Teniente Coronel de Caballería y Comandante Principal de la línea de guerrillas de Veracruz a Perote, para así, hostigar a los invasores.

   En noviembre del mismo año, Clímaco, junto con sus auxiliares Rafel Covarrubias, Ambrosio Alcalde y Antonio García fueron hechos prisioneros por la contraguerrilla estadounidense, siendo estos últimos fusilados en Xalapa pese a súplica popular de liberarlos.  En cuanto al Teniente Coronel, este recuperó su libertad por intercesión de Prudencio Quiróz: siguió luchando por sus ideales.

Para leer más: Estudio preliminar y facsímil de los "Apuntes históricos y geográficos de la Villa de Coatepec - 1846" de Antonio Mateo Rebolledo por la doctora Soledad García y el maestro Martín Blásquez.